¿Qué son los espíritus?

Espiritismo, ¿qué son los espíritus?

15 Ene ¿Qué son los espíritus?

Hola amigos y amigas del blog. ¿Qué son los espíritus? Esta pregunta lleva consigo una larga discusión muy debatida por teólogos, parapsicólogos y en general, investigadores de todo lo relacionado con el mundo de lo paranormal y espiritismo. Podríamos por lo tanto comentar diversos análisis pero a mi siempre me gusta acudir a las fuentes y por lo tanto me quedaré con un pequeño análisis propuesto sobre las tesis del famoso pedagogo y escrito Allan Karde (1804 – 1869), que escribe:

“no son como se cree generalmente, seres separados de la creación; son almas de quienes vivieron en la tierra o en otros mundos, despojadas de su envoltura corpórea. Quien admite la existencia del alma que sobrevive al cuerpo, admite al mismo tiempo la de los espíritus. La gente tiene una idea muy falsa sobre el estado de los espíritus; no son, como creen algunos, seres vagos e indefinidos, ni llamas como los fuegos fatuos, ni fantasmas como los de los cuentos de aparecidos. Son seres parecidos a nosotros, que tienen un cuerpo como el nuestro, pero fluido e invisible en el estado normal encadenado en nosotros. En vida cuando el alma está unida al cuerpo tiene una doble envoltura: una espesa, tosca, destructible, o sea, el cuerpo; la otra es fluida, ligera e indestructible, lo que se ha dado en denominar periespíritu. Por lo tanto, en el hombre hay tres cosas esenciales: el alma o el espíritu, principio inteligente en el cual se asienta el pensamiento, la voluntad y el sentido moral el cuerpo, entendido como envoltura material, que pone en contacot al Espíritu con el mundo exterior; el periespíritu, envoltura fluida, ligera, imponderable, que sirve de lazo y de intermediario entre el espíritu y el cuerpo.”

¿Qué son los espíritus para Allan Kardec?

Una vez leída esta pequeña reflexión, sobre esta premisa que plantea Allan Kardec, y que se nos plantea para tratar de responder a la pregunta; ¿qué son los espíritus? También se ha de comentar su análisis sobre las tres fases del espiritismo. Para Kardec, la interpretación metapsiquica, que encuentra en el periespíritu la característica de la extrecorporeidad, elementos que se pueden identificar con aquellas formas interpretativas de las bioenergías con las que el positivismo científico encuentra pretextos para estudiar estas fenomenologías. Para los espiritistas existe el periespíritu o el cuerpo casual: representaciones dobles de nuestra figura física. El positivismoavanza en la hipótesis de que es una energía la que constituye este elemento, aunque siga siendo extra físico, por lo tanto, hipotéticamente fluido.

No obstante, la diferencia se mantiene: en efecto, el cuerpo fluido, según lo entienden Allan Kardec y otros, está sujeto a unas resposabilidades morales en caso de una eventual intervención suya; por el contrario, si se trata de “energía” esta última no puede ser considerada responsable de sus manifestaciones. Para Allan Kardec por lo tanto, podemos concluir que se basa en la figura y existencia de un ser denominado “Dios”, que preside y gobierna el universo a la luz de los principios eternos del Amor y de la Justicia. La criatura humana está sometida también a este principio y lo realiza en un continuo alternarse de experiencias terrenas y trascendentales de la vida enlazadas al fin último, es decir, que el ser, entendido como individuo, supere la barrera de la materia para realizarse como Espíritu Puro y continuar este movimiento continuo en un proceso evolutivo.

Por lo tanto, si el cuerpo etéreo es idéntico al material y puede decirse que está compenetrado con él, y que es también material, aunque se trate de una materia sumamente sutil, fluida o, como sostienen algunos, “vibratoria”, entendiéndose por periespíritu un núcleo de energía vibrante en un campo o espacio determinados. Por lo tanto, será el cuerpo etéreo el que pemite la comunicación con los que, por definición, se consideran difuntos. Para aclararnos, es el cuerpo etéreo el que se vuelve visible en una manifestación fantasmal o aparición, y no la sábana blanca. Es el cuerpo etéreo el que toma las energías que definimos momentáneamente como físicas, del cuerpo del medium y de quienes participan en la sesión de espiritismo. Esto permite producir manifestaciones, materializaciones, realizar fenómenos telequinéticos y muchos otros.

Allan Kardec sostiene que el amor es la única fórmula de unión que enlaza a las criaturas, encarnadas o no, en una forma de hermandad universal, y de esta consideración deduce que para los espíritus superiores subsiste casi la obligación de intervenir, ayudar y asistir a quienes están todavía atados al a vida terrena.

Sostiene, además, que con cada ser viviente coexiste una entidad “guía”, que otras tradiciones han dado en denominar como “ángeles de la guarda”, que orienta a la criatura humana hacia el camino del “bien”. No obstante, hemos de tener en cuenta que la doctrina de Kardec no es totalmente suya, sus raíces se dundan en los sitemas filosóficos neoplatónicos y tiene una cierta tendencia o carácter orientalizante. Tal vez el mayor mérito de esta doctrina reside, sin duda, en la interesante unidad de los contenidos y en la validez de la persuasión, a través de las consideraciones de sus enunciados.

Posteriormente esta doctrina sería elaborada y adaptada por otros pensadores, con el fin de hacerla cada vez más completa y apta. En efecto, encontramos el resugimiento del criterio de los rosacruces, por obra de Max Heindel, quien pretendió sacar a la luz el antiguo significado de la secta de los Rosacruces. Las enseñanzas de Helena Blavatsky se hicieron eco de este criterio, cuando sentó las bases de la Sociedad Teosófica en el año de 1875. Aún hoy encontramos el fundirse y confundirse de enseñanzas seudomíticas, fruto de las exigencias y los horizontes de nuestra época.

¿Y tú? ¿Qué opinas sobre los espíritus?

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