Personas médium, ¿qué son?

Ouija para personas médium

15 Ene Personas médium, ¿qué son?

Se consideran personas médium aquellas a través de las cuales (por “medio” de) los espíritus pueden manifestarse y comunicarse con seres humanos en nuestro propio plano terrenal. Si quisiéramos quedarnos con el aspecto más superficial de lo que supone ser una persona médium, podríamos considerarlas como individuos dotados de determinadas capacidades, es decir, aquellas personas que están en condiciones de producir fenómenos de con características paranormales. En teoría, podríamos sostener que todo individuo viviente tiene la posibilidad de formar parte de las personas médium o mediúmnicas, pero sin embargo parece que en el caso de los seres humanos existen ciertas personas con mayor predisposición que otras a gozar de este tipo de características. En la práctica, sólo ciertos sujetos están en condiciones de alcanzar un estado que permita que los fenómenos paranormales se manifiesten.

¿Qué son las personas médium?

Podemos decir que un porcentaje amplio, pero muy limitado, produce voluntariamente esta capacidad para comunicarse con espíritus y seres de otros planos en nuestra propia dimensión terrenal. Aunque quizá lo que más interese al lector sea el hecho de cómo formar parte de ese grupo de personas médium. ¿Cómo explotar las herramientas necesarias para conseguir ser médium? ¿Cómo potenciar y valorar este tipo de posibilidades? ¿Cómo controlar esa energía? Sin lugar a dudas este tipo de reflexiones nos llevaría muchos otros artículos sobre la mediumnidad sin embargo aquí voy a tratar de comentaros algunas cuestiones clave.

Lee más sobre el Trance Mediúmnico

El descubrimiento de que forma parte de ese grupo de elegidos, las personas médium, puede tener distintos orígenes: la participación ocasional en una sesión de tipo espiritista puede formar parte de esa plataforma de lanzamiento hacia el conocimiento de nuestra propia mediumnidad aunque quien escribe este texto recomienda que todos aquellos y aquellas que quieran experimentar con este tipo de cuestiones se lo tomen con calma ya que no todas las personas médium o no están preparadas para afrontar los misterios que rodean este tipo de hechos.

Hay casos en los que los familiares o amigos difuntos han notado que, después de una sesión, podían conversar con sus fallecidos. Sin saberlo habían entrado en una conexión mediúmnica. Se puede nacer formando parte de ese grupo de personas médium, y los ejemplos que nos da la historia del espiritismo, si se puede denominar así al catálogo de sucesos y experiencias que se han sucedido a lo largo de los últimos siglos, pero también es cierto que se puede alcanzar la mediumnidad y existen multitud de casos en los que personas han descubierto sus capacidades paranormales después de experiencias desafortunadas en la vida como muertes de familiares, accidentes o simplemente sueños.

Arthur Conan Doyle y espíritu

Sir Arthur Conan Doyle retratado con un espíritu.

Por supuesto esto no quiere decir que no se pueda ser médium sin experimentar dolor, sin embargo si nos sirve como una especie de fórmula común al caso de numerosas personas médium que han que han visto como entraban en esta lista tras sufrir un duro golpe en su vida. Es casi como una recompensa al dolor que viene de otra realidad, la que escapa a los sentidos, la que conoceremos cuando hayamos abandonado la envoltura del cuerpo físico. En el caso de otros médiums, al manifestarse sus capacidades por primera vez, sólo sintieron una gran curiosidad. El deseso de ampliar los conocimientos personasles, o la esperanza de continuar con un diálogo con alguien que se amaba y que la muerte nos arrebató, o el deseo de controlarlo o la duda, los caminos que conducen a un individuo al espiritismo son muchos, y muchas sus manifestaciones. Querer identificar todos estos caminos que conducen a capacidad de las personas médium implicaría establecer sus límites, y quizá esto resultaría un tanto arbitrario.

La palabra médium está fuertemente ligada al fenómeno espiritista y a todo aquello relacionado con dicho fenómeno, como las de tipo físico; ruídos, golpes, luces que se encienden y se apagan, etc. Sin embargo, cuando los fenómenos que produce el individuo no se relacionan con la esfera de lo espiritual, las personas médium reciben el nombre de “sensitivas”, término que se utiliza por aquellos que se dedican al estudio de la Parapsicología para definir al individuo que los produce. Si acudimos a la historia, la figura de las personas médium está presente, si bien con nombres distintos, desde tiempo pretéritos consideramos médium a los magos o adivinos de la antigüedad. No es casual que Jámblico escribiera en el siglo IV de nuestra era que había visto individuos que abrían y cerraban las puertas sin tocarlas, que podían desatar nudos y ataduras muy complicadas sin apenas problemas, que podían volverse invisibles y que en ocasiones podían producir sonidos especialmente dulces. A nivel fisiológico sin embargo, no encontramos diferencias entre las personas médium y aquellas que no lo son.

¿Qué se decía de las personas médium el siglo pasado?

En una búsqueda constante para discernir a aquellas personas médium de las que no lo eran, en el pasado se llegaron a plantear una serie de cuestiones basadas también quizá en la necesidad de alcanzar cierto conocimiento que se escapaba y de acudir a lo físico como expresión de los espiritual. De esta manera se lelgó a hablar de la presencia de una marcas blancas en el iris del ojo que podían indicar que nos encontrábamos ante una de esas personas médium. Sin embargo todo esto ha sido descartado. Tal vez sí que se pudieran aportar unas pinceladas en el nivel psicológico y para ello deberíamos pensar en una cierta originalidad del carácter entre las personas médium; también se han dado casos de individuos neuróticos, emotivos y especialmente sensibles, de personalidad inestable en ocasiones, con tendencia al narcisismo y la mitomanía, con personalidades infantiles e inmaduras en ocasiones. Sin lugar a dudas existe un mayor número de mujeres médium.

En cuanto a la edad, no existe un periodo mejor o peor para formar parte de ese grupo de personas médium aunque es cierto que durante la adolescencia, la casuística parece arrojar datos sobre una mayor predisposición hacia los fenómenos de tipo mediúmnico. Sin embargo el poder del médium puede darse a cualquier edad y puede desaparecer por razones que aún, hoy por hoy, desconocemos.

Tags:
No Comments

Post A Comment